breve diálogo interno postlectura de El instante eterno
-Siempre vienes en ayer. Cuando noto que llegas ya es ayer. Tengo la sensación de que ya te has ido a otra parte y estás haciendo alguna otra cosa mientras aun estoy contigo. ¿Has leido El instante eterno? -Estoy enferma de melancolía y de espera, la espera eterna me hace vivir en el instante eterno. Y lo mejor de todo es que ni siquiera creo en el largo plazo, no me importa el porvenir. Esa es la verdadera tragedia del ensayo de Maffesoli… no hay futuro ni respuestas. -Enton ces ¿por qué, paradójicamente, vamos aplazando? Y no hablo de aspiraciones, sino de... contemplación participativa. Parece que estuviéramos corriendo hasta la meta y esperáramos que se nos abriera una puerta hacia la verdadera vida, llena de calma y armonía celestial. Pero no hay meta ni puerta y el ritmo de la carrera y hasta el camino nos lo estamos imaginando, ¿verdad? -Creo que seguimos por inercia la trayectoria que otra gente marca,y cada cual en la amplitud o estrechez del propio túnel… -La inercia....