Entradas

Mostrando entradas de 2014

Tulum

Tulum me está diciendo que no que deje la especulación, la hipótesis, la praxis porque qué importa teorizar, qué importa suponer, qué importa ejercer que te olvides de la profesión que ya sabes que lo único que se lleva por dentro es la procesión y a la mierda lo ejemplar, a la mierda la armonía la prudencia, la brújula. que hay caminos largos y luego está el horizonte  que es como un monte llamado a la guerra  y más allá está el destino que es un laberinto  para los que llegan  con las manos llenas de desastre. y luego Tulum me dice que sí que todos los profetas que pisaron su tierra fueron fusilados  por el desengaño pero que ninguno tanteó la cima del árbol abrazó la arena abrasando quiso al sol más por su sombra que por su ser legendario apreció a la luna aun con su derrame de estrellas insociables respetó la misantropía del relámpago; que todos quisieron al árbol por ser árbol y vida y no por la soledad del corred...

Del ojalá en general

Creo que ha llegado la hora de hablar del ojalá en general y de esa forma suya en particular de invocar al amor idealista mientras la gente lo asedia con medias mentiras y lo relega al amor de saldo de cómo él, testarudo, nos manda una señal hecha amasijo de mariposas que al mínimo desorden despachamos en cada bardelaesquina que decreta barra libre de presunción de indolencia en nombre de esa rara libertad que tanto ansiamos que bajo el pretexto de que los sueños intimidan, miramos al horizonte por debajo del hombro porque en el fondo no tenemos fondo al que aferrarnos pero en la superficie, tenemos menos miedo de vivir con los pies en la tierra que de ahogarnos en la memoria y así estamos, deleitándonos en la parálisis del pusilánime saboreando la ceguera del que se perdió por aquel túnel en una intrépida batalla contra un pobre minotauro. y es que él también tenía menos miedo de todo mal que pudiera llevar el océano que de la osadía de una mujer enamorada as...

Hasta pronto Madrid. Hasta nunca, febrero de dosmilcatorce.

Madrid, cada vez que te miro me llevo de ti algunas cosas: músicas mezcladas, idiomas separados, prisas compartidas una antología de ángel gonzález -aquel que también quiso probar tu febrero, y se topó con la soledad de gentes extraviadas- tu sueño como patria de violines callejeros y el bullicio del rastro, con su catálogo de rostros como fachadas inacabadas como libros que abarrotan los metros que devoran los libros; todos ansiosos por descifrar el mensaje de los muros milenarios acelerados relojes en bolsillos dispares de batallas coetáneas el amor jugando al escondite en la latina me llevo las letras de tu barrio que he pisado, fragmentos de vidas que he vivido pero no me pertenecen; vidas esas sí, legendarias. Madrid, en resumen, me llevo de ti y me traigo un poco contigo.