o ambas cosas
La distancia entre el poseía y la poesía es un charco de tinta desconcertada, donde la soledad se masturba y huele a ti la conclusión que sostiene entre las manos (como una parábola que siempre acaba en el callejón sin salida de la nostalgia) A veces, el silencio se atraganta por eso del nudo de huidas y el humo de dudas que hacen presión en la boca de ciertas madrugadas La duda también huele a ti y se masturba y el desenlace puede ser una oda a la esperanza o a la nada